Marcelino vive en las Comisiones Obreras

    Las Comisiones Obreras de Madrid han conmemorado con una multitudinaria asamblea el quinto año del fallecimiento de Marcelino Camacho. Se ha tratado de un acto diferente, “coral, participativo, plural”, en palabras de Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid; o como lo ha calificado Marcel Camacho, hijo de Marcelino, “una herramienta. Porque no tiene sentido un homenaje que no sirve como una herramienta”. Para Ignacio Fernández Toxo, secretario general de la CS de CCOO “el homenaje a Marcelino es el propio sindicato.” “Marcelino vive, está en las Comisiones Obreras mientras sigamos luchando al grito de ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar, tal como han hecho los compañeros de Coca Cola”, proclamaba Jaime Cedrún en la inauguración de la asamblea.

    31/10/2015.
    Acto de homenaje a Marcelino Camacho, 29 de octubre de 2015

    Acto de homenaje a Marcelino Camacho, 29 de octubre de 2015

     

    Recordó Cedrún que Marcelino fue “una leyenda del movimiento sindical internacional, pero fundamentalmente fue fundador de las Comisiones Obreras y su consolidación”. En este sentido destacó que en Madrid, las Comisiones Obreras van a obtener más del 40 por ciento de la representación, por lo que sigue siendo el primer sindicato de la Comunidad de Madrid.

    El secretario general de CCOO de Madrid apuntó que las voces de los hombres y las mujeres de Comisiones Obreras siguen vivas como quería Marcelino, equiparando la lucha de clases con la lucha de las mujeres contra la violencia machista. Así, Cedrún animó a toda la asamblea a participar en las marchas del 7 de noviembre porque “la violencia contra las mujeres tiene que ser una cuestión de estado”.

    ACTO POR LA LIBERTAD

    La asamblea fue fundamentalmente “un acto por la libertad, un acto de denuncia a favor de la libertad sindical”. En este sentido, Cedrún llamó a la movilización contra la ley mordaza y “a tomar nuevos bríos” contra el ataque al sindicalismo.

    La importancia de la unidad sindical fue otro punto destacado por el secretario general de CCOO de Madrid, porque “está en nuestros genes”, y rememoró cómo en la transición, desde CCOO “quisimos salir con un solo sindicato, pero hubo muchos intereses para atomizar el sindicalismo”. Una atomización que de nuevo está padeciendo la sociedad. Por ello, “necesitamos más que nunca la unidad sindical, porque tenemos que defender viejos derechos y hacer frente a nuevos retos”.

    Del mismo modo, Cedrún se refirió a la importancia de otro de los pilares de CCOO: un sindicato “sociopolítico”, que trabaje en la empresa y fuera de la empresa; y como tal, “el objetivo es que ningún trabajador esté en la pobreza” ni por salarios, ni por ausencia de una renta mínima, circunstancia por la cual CCOO y UGT están recogiendo firmas para llevar una iniciativa legislativa popular al Congreso de los diputados.

    LA DEUDA DE MADRID CON MARCELINO

    Llamó la atención Cedrún sobre otra característica genética de las Comisiones Obreras: el internacionalismo. Un internacionalismo que hoy tiene su expresión en la lucha contra la austeridad de la Unión Europea, y un internacionalismo profundamente preocupado por la tragedia de los refugiados, refugiados como Marcelino lo fue en Orán o como tantos españoles lo fueron al finalizar la guerra civil.

    Ya en el ámbito local, Jaime Cedrún recordó que aunque Marcelino nació en Osma – La Rasa (Soria) fue un madrileño de Carabanchel, y que esta ciudad tiene una deuda con él, ya que además es un compromiso adquirido en su día. Emplazó por ello a Manuela Carmena, alcaldesa de la ciudad para que se cumpla este compromiso. Además requirió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, para que arbitre espacios públicos en la región (colegios, institutos, parques, polígonos industriales…) que lleven el nombre de Marcelino Camacho.

    Finalizó Cedrún su intervención con un sueño de Marcelino: “igual que un día se acabó con la esclavitud, que un día se acabe con quien explota a la clase trabajadora”. Tras la intervención coral de responsables sindicales, intervino el hijo de Marcelino, Marcel Camacho, que excusó la ausencia de su madre, Josefina.

    Marcel se mostró encantado de que el acto fuera una asamblea polisectorial y abogó por seguir otra máxima de su padre: “hacer lo que se dice y decir lo que se hace” y resaltó su espíritu de unidad, algo de lo que aún hay que aprender reconociendo nuestras grandes pluralidades. Asimismo destacó que la clase obrera es la que pone orden “y lo fundamental de la clase obrera está aquí”. Marcel proclamó la necesidad de recuperar la memoria, porque “lo que hoy nos quitan fue fruto de muchas luchas”.

    TOXO: HAY QUE ACERCARSE A LA JUVENTUD

    El secretario general de CCOO aprovechó su intervención para reclamar un acercamiento del sindicato a la juventud, “estamos emplazados a la renovación. Hay que echarle voluntad y arrojo”. Y recordó que en los años 70, Marcelino era el más mayor, de hecho ninguno de los detenidos en el Proceso 1001, salvo él, había superado los 40 años. “La experiencia se hace trabajando, tanto en el puesto de trabajo como en la organización sindical”.

    En este contexto, reconoció Toxo que en CCOO hay ausencia de juventud, una ausencia en la que ha influido el paro juvenil, que afecta a un 50 por ciento de esta población, por eso “hay que acercarse a la juventud también en los institutos, la Formación Profesional o las universidades; para que cuando se incorporen a un puesto de trabajo, lo primero que hagan sea afiliarse a un sindicato de clase”.

    Sobre Marcelino, Toxo ha explicado que era riguroso, buscaba siempre a los mejores: “Para presentar candidatos hay que presentar siempre a los mejores profesionales, a quienes no tengan tacha, a quienes son ejemplo, y tenemos que recuperar esto” y añadió, “la credibilidad se gana en lo micro, en el día a día”.

    Toxo ha exaltado el mundo del trabajo, “el elemento que debe organizar la sociedad”, algo que hoy no ocurre porque hoy la sociedad está organizada por las finanzas. Para emprender esa lucha, también están las Comisiones Obreras como sindicato sociopolítico, “para disputar el reparto de la riqueza en la sociedad”. En este sentido, explicó Toxo que “la crisis ha sido la gran coartada para acabar con años de lucha de la clase obrera y esto que está en la genética del sindicato, no puede perderse”.

    También sobre el mundo del trabajo, el secretario general de CCOO ha abogado por constitucionalizar el mundo del trabajo, para lo que hay que derogar la Reforma Laboral y el Estatuto de los Trabajadores que ya está caduco. En su lugar, Toxo propuso la redacción de una “Carta de los derechos de los trabajadores” que tenga rango de ley orgánica.

    Por último, llamó a la unidad de trabajadores más allá de fronteras, recordando que la fractura de la clase obrera no favorece a la clase obrera sino a la contraparte. También llamó a las marchas del 7 de noviembre contra las violencias machistas y animó a firmar la ILP por una renta mínima, para “garantizar los ingresos mínimos que garanticen la vida a ese 60 por ciento de parados de larga duración”.

    >>>Ver vídeo segunda parte de la asamblea-homenaje

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