Comisiones Obreras de Madrid | 29 de enero de 2020

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Por vez primera un libro se adentra en el sumario del atentado contra los abogados de Atocha

  • Los abogados de Atocha. La masacre que marcó la Transición”, del historiador Manuel Gallego López, que se presentó en la sala Trece Rosas de la sede de CCOO de Madrid, llena el vacío que ha rodeado una violencia política que parecía condenada al olvido histórico

El secretario general, Jaime Cedrún, subrayó que la presencia de ministros comunistas en el gobierno de España es un acto de justicia histórica por el relevante papel del PCE y de CCOO en la lucha por la libertad y la democracia durante la Transición

13/01/2020.
Manuel Gallego López, autor del libro

Manuel Gallego López, autor del libro

El lunes 24 de enero de 1977, sobre las 22,30 horas, un comando de ultraderecha decide llevar a cabo “una acción patriótica al servicio de España”. El lugar elegido fue el número 55 de la madrileña calle de Atocha, donde se ubicaba un despacho de abogados laboralistas. Esa noche los ‘patrióticos’ pistoleros asesinan a Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez Leal, y causan graves heridas a Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz. Las víctimas pertenecen a CCOO y son militantes del Partido Comunista de España (PCE). Sorprende que ninguna de las publicaciones hasta la fecha sobre un atentado que hizo tambalearse la Transición y estremeció a la sociedad española haya profundizado en el sumario de un juicio plagado de irregularidades que se celebró en la Audiencia Nacional en 1980. Así ha sido hasta ahora, pero una nueva investigación llena el vacío que ha rodeado una violencia política que parecía condenada al olvido histórico.

Cuando Manuel Gallego López (Madrid, 36 años) presentaba en 2012 su tesina en la Facultad de Historia de la UNED sobre el atentado fascista contra los abogados laboralistas el tribunal que le examinaba le aconsejó que optara por otro tema para sus tesis doctoral. Le espetaron que poco había ya que aportar. Sin embargo, fue tal el interés que el trabajo sobre la masacre despertó entre los miembros de ese mismo tribunal que la defensa de la tesina, prevista para 20 minutos, se alargó durante hora y media.

El pasado viernes, 10 de enero, aquel universitario, hoy doctor en Historia Contemporánea, presentó, en la sede de CCOO de Madrid, el resultado de una década de investigación, la más completa que se haya realizado nunca y que se acaba de publicar en un libro que lleva por título “Los abogados de Atocha. La masacre que marcó la Transición”, editado por Los Libros de La Catarata. La expectación fue tal que el aforo de la sala Trece Rosas se desbordó. El reconocimiento al papel relevante que en la lucha por la libertad jugaron la clase trabajadora, y dentro de ésta CCOO, y los comunistas españoles fue unánime. Hubo mucha emoción, especialmente cuando intervino Virgilio Heras, entonces secretario general de Comunicación y Transporte de CCOO de Madrid, sindicato que había convocado las huelgas que finiquitaron la mafia franquista del sector. Heras acababa de abandonar el despacho minutos antes de que llegaran los pistoleros fascistas.

Sumario de incalculable valor

En la presentación, presidida por Francisco Naranjo, director de la Fundación Abogados de Atocha, intervinieron, además de Virgilio Heras, Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid; Raúl Cordero, vicepresidente de la Fundación Abogados de Atocha; David Jabato, secretario general de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Madrid; Florencio Domínguez, director del Centro Memorial para las Víctimas del Terrorismo; el jurista Antonio Garrigues Walker, y el autor, Manuel Gallego.

En un primer momento de su investigación Gallego se preguntó el porqué de este atentado, pero después optó por hacer de la masacre el centro de sus pesquisas y se sumergió en el sumario del juicio, que hasta ese momento había pasado despercibido para la historiografía del caso. “El atentado se produce durante la Transición, pero en un momento muy concreto en el que el PCE está ejerciendo su enorme influencia y los pilares del franquismo se están desmoronando”, explica el autor.

El periodo entre diciembre de 1976 y enero de 1977 es clave en la desaparición de los cimientos que habían sostenido la dictadura, dos meses en los que la extrema violencia colocó al gobierno de Adolfo Suárez al borde del colapso con diez asesinatos en apenas cinco días. “La respuesta democrática y sin revanchas del PCE logró que aquel camino que se desviaba de la Transición hacia la democracia se enderezara de nuevo”, subrayó Manuel Gallego. “Tras la masacre”, añadió, “se inicia una instrucción sumarial que para la historiografía ha pasado desapercibida cuando tiene un valor incalculable para entender el sentimiento de impunidad de los grupos de ultraderecha durante la Transición”.

Justicia histórica

“La Transición fue dura, durísima”, recordó Jaime Cedrún durante su intervención. “Casi 700 aseinatos y con el Tribunal de Orden Público (TOP) golpeando con fuerza: entre 1974 y 1976 abrió 23.000 procedimientos y dictó 4.000 sentencias. Había intentos de desestabilizaciónn por todas partes para provocar un golpe militar que finalmente se produjo en 1981”.

Cedrún criticó a quienes ahora se escandalizan porque vaya a haber ministros comunistas en el gobierno. “Es un acto de justicia histórica en este país, porque si la democracia se la debemos a alguien es fundamentalmente al Partido Comunista, a la clase trabajadora. ¿Quiénes ponían los muertos? ¿Quiénes ponían los torturados? ¿Quiénes ponían los despedidos en el trabajo? Eran en su mayoría sindicalistas de CCOO, muchos de ellos también militantes del PCE”.

Jaime Cedrún afirmó que lo que hoy pone en riesgo la convivencia “es el modelo de capitalismo ultraliberal que genera desigualdad, pobreza, incertidumbre y corrupción”, el caldo de cultivo que alimenta a la ultraderecha. “La violencia y el terrorismo de la ultraderecha hace 40 años se justificaba precisamente en el discurso de la patria se rompe, el mismo al que recurren ahora y con el que han conseguido entrar en las instituciones y trasladar la crispación política a la ciudadanía”.

El principio de la democracia

El veterano jurista Antonio Garrigues Walker quiso intervenir en la presentación del libro para reconocer también el papel decisivo del PCE y de CCOO en la Transición española. “La organización maravillosa que el PCE aportó al entierro de los asesinados fue el principio realmente de la democracia. En esa multitudinaria manifestación se puso de manifiesto que este país había cambiado. Al menos nos queda la satisfacción de que aquellas muertes no fueron en vano”

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