Comisiones Obreras de Madrid | 12 de agosto de 2020

El Ayuntamiento de Boadilla del Monte aprueba por unanimidad un reconocimiento público de los Abogados de Atocha

  • A propuesta de IU-CM

30/01/2017.
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte aprueba por unanimidad un reconocimiento público de los Abogados de Atocha

El Ayuntamiento de Boadilla del Monte aprueba por unanimidad un reconocimiento público de los Abogados de Atocha

Beatriz Martínez Moya, Concejala de IU CM-Los Verdes y Portavoz Grupo Municipal Mixto en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, presento el pasado 27 de enero en el Pleno Municipal una propuesta para que se rindiese recuerdo y reconocimiento público a los Abogados de Atocha, con motivo del 40 aniversario de su asesinato, destacando que pagaron con su vida la defensa de la libertad, la democracia y los derechos de los trabajadores y trabajadoras. En el Pleno Municipal, estuvieron presentes acompañando a Beatriz, representantes de IU-CM, del Foro Sindical de IU-CM, el director de la Fundación Abogados de Atocha, Francisco Naranjo y el secretario de Política Institucional de CCOO de Madrid Manuel Rodríguez.

Se aprobó por unanimidad una declaración institucional que dice textualmente lo siguiente:

El pasado 24 de enero se cumplieron 40 años de la matanza de los Abogados de Atocha. Esa fatídica noche del año 1977 unos terroristas de extrema derecha irrumpían en el despacho de abogados laboralistas miembros de CCOO y militantes del PCE, situado en el número 55 de la Calle Atocha.

Los terroristas buscaban al dirigente sindicalista Joaquín Navarro, Secretario General del Transporte de CCOO, convocante en aquellos días de las múltiples huelgas y movilizaciones del sector.

Al no encontrarle decidieron asesinar a los allí presentes. Como consecuencia de los disparos resultaron muertos, Javier Sauquillo, Javier Benavides, Enrique Valdelvira, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez Leal, y gravemente heridos Mª Dolores González, Luis Ramos, Miguel Sarabia y Alejandro Ruiz-Huerta.

El despacho de abogados de Atocha 55 se había convertido en un símbolo de la lucha contra la dictadura franquista, desempeñando una labor de asesoramiento y defensa de los trabajadores/as y de las diferentes asociaciones de vecinos surgidas en ese momento.

Esta labor se realizaba en un escenario plagado de dificultades, el dictador había muerto en noviembre de 1975, pero el "régimen" continuaba presionando al movimiento obrero democrático a través de la policía político - social y grupos para policiales.

El día antes a la matanza, el 23 de Enero, la ultraderecha asesina disparando por la espalda al estudiante Arturo Ruiz en el transcurso de una manifestación en la que se pedía amnistía para los presos políticos, Al mediodía del mismo día 24, en otra manifestación de repulsa por el asesinato del día anterior, un bote de humo lanzado por la policía a corta distancia impacta sobre la frente de la estudiante universitaria María Luz Nájera causándole la muerte. Además ese mismo día, secuestran al Teniente General Villaescusa, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar; la acción es realizada por los terroristas del GRAPO. En el país flota una gran tensión que va a culminar en la noche de ese lunes 24 de enero de 1977.

El primer despacho de abogados laboralistas se abre en la madrileña calle de la Cruz, en diciembre de 1966. A él le seguirían otros en varios puntos de Madrid y en municipios como Coslada, Alcalá de Henares, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Móstoles…Su misión, en principio, era asesorar y asistir jurídicamente a los trabajadores en todas las materias vinculadas al Derecho del Trabajo. Pero esa labor se amplió pronto para dar asistencia al incipiente movimiento ciudadano que surgía en barrios como Vallecas u Hortaleza. Los abogados laboralistas se convirtieron también en abogados de barrio, asesorando a las nacientes asociaciones de vecinos.

Los formaban generalmente jóvenes abogados que, en su mayoría, pertenecían a familias de clase media, media-alta, algunos con ilustres apellidos, que podían haber optado por una vida mucho más tranquila y más compensada económicamente.

En cambio, las ansias de libertad les condujeron a desarrollar un papel que fue fundamental en el proceso hacia la democracia. Ellos formaban parte de la vanguardia democrática de este país.

La extrema derecha, pretendía con la masacre una reacción de las fuerzas democráticas, que fuera coartada para justificar una nueva intervención militar. Sin embargo, la reacción fue de tranquilidad, durante el entierro del día 26 de enero por las calles de Madrid con cientos de miles de personas despidiendo a los abogados, la consigna fue el silencio. Ni gritos, ni lamentos en voz alta, ni voces de apoyo al partido, ni a los sindicatos. Tenía que ser y fue una manifestación impresionantemente silenciosa y serena. De rabia, de dolor, de lágrimas…de gritos de silencio.

En palabra de Alejandro Ruiz-Huerta, uno de los heridos, "El responder con silencio, sin provocaciones, sin revanchismos, sin devolver violencia por violencia, con paz, libertad, democracia y con serenidad fue la clave de que a partir de ahí pudiéramos construir entre todos la democracia".

El Atentado de Atocha fue un duro golpe contra la Transición, siendo uno de los acontecimientos que más hizo temer por la futura democracia. Pero el día 26 de enero, el día del entierro convertido en manifestación, pudo ser la fecha que más contribuyó a construir la democracia en nuestro país.

Por ello, en un mundo en el que la violencia y las guerras continúan presentes, la lección y ejemplo de los Abogados de Atocha, sigue vigente.

Por ello proponemos este reconocimiento en el 40 aniversario de su asesinato, por parte del Ayuntamiento de Boadilla del Monte.

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