Comisiones Obreras de Madrid | 22 de octubre de 2020

En septiembre crece el empleo y baja el paro en una región que sigue sin rumbo

  • Las contrataciones en educación y sanidad son las responsables de los buenos datos del mes

Madrid ha incrementado este mes de septiembre la afiliación a la Seguridad Social en 53.169 personas y ha bajado la cifra de desempleo en 5.387. Un dato bueno, incluso para un mes de septiembre ligado a las contrataciones que se están produciendo en algunos sectores, como la educación. Sin embargo, la situación de Madrid sigue siendo grave. 

02/10/2020.
En septiembre crece el empleo y baja el paro en una región que sigue sin rumbo

En septiembre crece el empleo y baja el paro en una región que sigue sin rumbo

Con casi 82.000 personas desempleadas más que hace un año, un incremento del paro entre los jóvenes y el parón de algunas actividades, resulta alarmante que la Comunidad de Madrid siga sin rumbo, sin ideas claras para frenar una pandemia que está afectando al empleo de manera tan grave y sin propuestas para recuperar Madrid, fortalecer los servicios públicos y dar un giro hacia sectores que nos permitan afrontar nuestros retos: digitalización, transición energética, desarrollo de sectores basados en la ciencia y la innovación.

Madrid registra dos momentos de crecimiento del empleo todos los años: en primavera, entre marzo y junio y en otoño. En 2020, las contrataciones habituales de los meses de marzo a junio, en los sectores de hostelería y comercio, no se han producido. En septiembre vuelve a darse un incremento de contrataciones en sectores recurrentes, como la educación, que incrementa siempre el nivel de empleo en septiembre y octubre. Este año no se han producido tantas finalizaciones de los contratos temporales ligados a las actividades estacionales del verano, y sí se han dado en cambio contrataciones en servicios (especialmente educación), por lo que, respecto al mes anterior, el paro ha bajado en 5.387 personas, un dato muy bueno incluso para un mes de septiembre. Pero, si se considera un periodo mayor de tiempo, los efectos sobre el empleo de la actual situación de crisis y parón de algunas actividades, sigue mostrando cifras abrumadoras: 81.897 personas más en paro respecto a hace un año.

En este mes, y a diferencia de lo que ha ocurrido en los meses anteriores desde el inicio de las medidas de restricción a la actividad, el dato ha sido mejor para las mujeres, que reducen más el desempleo que los hombres, aunque siguen siendo mayoritarias en las listas del paro. Esto se debe a que el paro ha bajado en todos los sectores, especialmente en servicios, donde la presencia de mujeres es alta.

En cambio, el paro ha crecido en las personas sin empleo anterior. Y, como consecuencia de esto, se ha incrementado en el colectivo de jóvenes. El paro ha bajado entre los mayores de 25 años, pero ha crecido entre los menores de esa edad. Las personas jóvenes que han terminado titulaciones en los últimos meses o han finalizado contratos temporales (la temporalidad es mayor en este colectivo) han tenido muy difícil encontrar un empleo por el parón en la contratación. La dinámica que suele darse entre las personas jóvenes, que alternan periodos cortos de actividad y periodos de desempleo, se ha visto rota por la situación del COVID, ya que las medidas puestas en marcha por el Gobierno han sido capaces de proteger el empleo estable de las empresas a través de ERTES. Pero no han frenado la destrucción de empleo temporal (más de 100.000 empleos perdidos en el primer trimestre y un hundimiento del volumen de contratación).

Paralelamente se ha producido un incremento de la afiliación a la Seguridad Social de más de 53.000 personas, situando el número de cotizantes en 3,17 millones de personas, lo que supone también un dato muy bueno. Los datos de septiembre se completan con la contratación, que se recupera también en septiembre respecto a los meses anteriores, alcanzado los 190.582 contratos. Aunque, de nuevo, al comparar con el mismo mes del año pasado (que registró más de 240.000), se sigue reflejando el parón de actividad de algunos sectores. Respecto al tipo de contratos, el 80% siguen siendo temporales. Una parte del empleo sigue protegida en los ERTES. Aunque la mayoría de las personas en ERTE se han incorporado a las empresas, esta medida de suspensión afecta todavía a casi 150.000 personas en Madrid, un tercio de ellas con medidas temporales.

Respecto a las prestaciones por desempleo, sigue reduciéndose el número de personas beneficiarias al abandonar cada vez más trabajadores y trabajadoras las medidas de suspensión (ERTES). En agostos cobraron prestación 369.480 personas frente a las más de 420.000 de julio. Sigue siendo un dato elevado porque las personas beneficiarias de ERTE siguen en 159.200 en ese mes (un tercio ya solo con prestaciones parciales). Las personas con prestación contributiva que no proceden de ERTE siguen, como el mes anterior, en 128.000, y los subsidios no contributivos en 82.000 personas. El problema de falta de cobertura en la protección por desempleo a las personas en paro sigue pendiente de abordar y sigue siendo un elemento de brecha y desigualdad, que afecta en Madrid a 230.000 personas.

CCOO de Madrid considera positivos los datos conocidos este viernes, que muestran una recuperación del empleo, especialmente reflejada en los datos de Seguridad Social. Y muestran que, pese a las dificultades e insuficiencias, la medida de protección del empleo a través de los ERTES está sirviendo de dique para frenar el desempleo.

Pero el balance de los meses de pandemia sigue siendo desolador, con 424.411 personas en paro y la amenaza de que los meses de septiembre a noviembre, que todos los años son buenos para el empleo en Madrid, se vean afectados por nuevas medidas de reducción de la movilidad y restricción de actividades.

La Comunidad de Madrid no ha puesto a tiempo las medidas para frenar la pandemia. Tampoco ha apostado por el cambio de modelo económico que durante estos meses se ha evidenciado como necesario, y se corre el riesgo de volver a la misma situación que hubo en los meses de marzo y abril.

Se hace imprescindible reforzar los servicios públicos: la sanidad, la educación, la dependencia y el cuidado a las personas mayores, la movilidad. Sin ellos, el deterioro de las condiciones de vida hace que la situación sanitaria empeore. Es imprescindible desarrollar el sector de los cuidados, básico para el funcionamiento de todos los demás. Los servicios públicos generan empleo y sostienen el resto de sectores. Pero además se necesita afrontar los retos como región: el empleo de calidad, la industrialización, la digitalización, la transición energética y un cambio de rumbo en Madrid.

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