Comisiones Obreras de Madrid | 24 julio 2024.

El balance 2022 de las cuentas del SERMAS refleja  un ‘desvío’ de fondos de 2.513 millones de euros no previstos

                     

    22/05/2023.
    El balance 2022 de las cuentas del SERMAS refleja  un ‘desvío’ de fondos de 2.513 millones de euros no previstos

    El balance 2022 de las cuentas del SERMAS refleja  un ‘desvío’ de fondos de 2.513 millones de euros no previstos

    El Consejo de Administración del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) -el último de esta legislatura- aprobó la pasada semana las Cuentas Anuales correspondientes al ejercicio 2022, con el voto en contra de CCOO Sanidad Madrid. El balance presentado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso presenta un ‘desvío’ de fondos de 2.513 millones de euros no previstos. Con respecto al 2021 se incrementa en un 82 % el dinero que ha ido a parar a los conciertos privados, o lo que es lo mismo a pagar servicios sanitarios de la sanidad pública derivados a la sanidad privada. 

    El desvío de las cuentas que presentó el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso se explica -según los resultados que presenta el propio Gobierno de la Comunidad de Madrid- por un incremento muy notable de los gastos en conciertos hospitalarios (+695,1M€, un 55,9% más que en 2021), hasta alcanzar los 1.938 millones de euros. Además, en el histórico se observa que, desde el año 2019, este gasto casi se ha duplicado (+94,1%). De esta forma, prácticamente una quinta parte del presupuesto total actual se destina a privatización de servicios.

    En la reunión del Consejo de Administración celebrada en noviembre de 2021, durante la “Presentación de la propuesta de anteproyecto de presupuesto para el ejercicio 2022 del Servicio Madrileño de Salud”, CCOO reclamó explicaciones sobre las cuentas, a su juicio, poco claras y ajustadas al gasto que se estima necesario. El Gobierno regional destinaba a todo el gasto sanitario de la Comunidad de Madrid un total de 8.783 millones y al SERMAS la cantidad de 8.542 millones de euros. Las cantidades previstas estaban en 1.022 millones menos del gasto real que se produjo en el año 2019. 

    Las cuentas no cuadran

    Las cuentas del Gobierno regional no cuadran, en lo que se refiere a Sanidad. Y continúan manteniendo la misma senda, ya que, en 2022, el gasto total ascendió a 11.055 millones de euros, que con las facturas pendientes de pagar del año 2021 se han disparado hasta 11.439,7 millones de euros.

    La Cámara de Cuentas ya ha hecho varias advertencias al Gobierno Regional por esta falta de rigor en la contabilidad de las cuentas públicas. El SERMAS ha ido reconociendo en los últimos años la existencia de diferencias entre los gastos reconocidos por conciertos y convenios hospitalarios y los gastos reales, admitiendo de facto que los mismos eran más elevados de lo que se estaban contabilizando.

    Y lo que es más grave, a juicio de CCOO, y tiene más impacto para la atención sanitaria de la ciudadanía, es que mientras se disparan las transferencias de dinero hacia la sanidad privada, existe una reducción en el resto del gasto corriente en bienes y servicios (donde se encuentran los distintos suministros) de unos -75,9 millones de euros (-2,9%). También se constata un incremento muy moderado de los gastos de personal (1,4%) que contrasta con lo sucedido en el ejercicio anterior durante la pandemia. Al igual que el año 2021, la memoria no facilita ningún tipo de desglose sobre la composición del gasto de personal (variación de plantilla, estructura, incrementos salariales…). 

    La realidad, en cualquier caso, es que la plantilla en marzo de 2023 (78.498 personas) es notablemente inferior a la que había en marzo de 2022 (82.445 personas), también menor que la de marzo de 2021 (83.401 profesionales) e incluso en marzo de 2020 (80.796 profesionales). Estos hechos y datos contrastan con la necesidad de profesionales en la Comunidad de Madrid, y con las enormes listas de espera, y demoras en Atención Primaria o la no devolución de derechos arrebatados a las plantillas como la jornada de 35 horas. Además, el Gobierno del PP dejó de invertir un 20% en infraestructuras sanitarias (63 millones de euros) mientras mantiene camas cerradas en plantas, alas y torres de hospitales, otros en penosa situación, y centros de salud que se caen.