Comisiones Obreras de Madrid | 6 marzo 2026.

4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer

La invisibilidad del cáncer laboral exige medidas urgentes para su reconocimiento y prevención

    04/02/2026.
    Amianto

    Amianto

    Con motivo de la conmemoración, este 4 de febrero, del Día Mundial contra el Cáncer, CCOO Madrid denuncia que durante todo el año 2025 en la Comunidad de Madrid únicamente se han comunicado siete partes de enfermedades profesionales por exposición a agentes cancerígenos, una cifra claramente insuficiente que no refleja la realidad de las exposiciones que sufren miles de personas trabajadoras en sectores como la industria, la construcción, el transporte, la limpieza, el sector servicios o el ámbito sociosanitario.

    Desde el sindicato se advierte de que esta situación evidencia el grave problema estructural de infra-declaración de las enfermedades profesionales y, en particular, del cáncer de origen laboral, que continúa siendo tratado en muchos casos como enfermedad común, ocultando su verdadero origen.

    El infra-registro de las enfermedades profesionales es alarmante, pero cuando hablamos de cáncer laboral la situación es todavía más sangrante. Muchos procesos oncológicos vinculados al trabajo no se reconocen como tales, lo que supone una vulneración de derechos para las personas trabajadoras y un trasvase injusto de costes a los sistemas públicos de salud”.

    Primera causa de mortalidad

    CCOO Madrid recuerda que las estimaciones científicas sitúan entre el 4% y el 10% los cánceres con origen laboral, derivados de exposiciones evitables a agentes, como el amianto, la sílice cristalina, el polvo de madera, los humos diesel o determinadas sustancias químicas. Asimismo, la Comisión Europea ha señalado que el cáncer constituye la primera causa de mortalidad laboral en la Unión Europea, concentrando en torno al 53% del total de las muertes relacionadas con el trabajo cada año.

    Ante esta realidad, el sindicato reclama a las empresas y a las autoridades competentes que asuman su responsabilidad y velen de manera efectiva por el cumplimiento estricto de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales, garantizando evaluaciones de riesgos adecuadas, la eliminación o sustitución de sustancias peligrosas cuando sea técnicamente posible, la adopción de medidas de protección colectiva y una vigilancia de la salud específica para las personas trabajadoras expuestas, así como el refuerzo de los mecanismos de reconocimiento de estas patologías como enfermedades profesionales, asegurando que las personas afectadas accedan a todas las prestaciones y derechos que les corresponden.

    “Nadie debería enfermar de cáncer por ganarse la vida. La prevención debe ser una prioridad absoluta y el reconocimiento del cáncer laboral una obligación ineludible”