Comisiones Obreras de Madrid | 10 agosto 2026.

La falta de seguridad deja 7 trabajadores fallecidos en Madrid durante el mes de junio

    13/07/2026.
    Un trabajador en un andamio en Madrid

    Un trabajador en un andamio en Madrid

    Junio se cierra con 7 fallecidos en entornos laborales, concentrándose la peor parte en el sector de la construcción con 4 muertes.

    CCOO Madrid advierte de que el estrés térmico funciona como un detonante invisible que multiplica la fatiga y las patologías no traumáticas, camuflando fallos graves de prevención.

    El sindicato recuerda la obligación legal de las empresas de aplicar los protocolos frente a fenómenos meteorológicos adversos y exige aplicar las medidas necesarias en horas de calor extremo.

    Trabajar en la Comunidad de Madrid se está convirtiendo en una actividad de alto riesgo. Los últimos datos provisionales del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) vuelven a dejar una cifra insoportable: 7 trabajadores muertos en un solo mes. Cinco de ellos perdieron la vida en sus puestos de trabajo y otros dos fallecieron en el asfalto al sufrir accidentes de tráfico in itinere.

    El sector de la construcción se lleva la peor parte este mes con 4 fallecidos en jornada debido a caídas desde tejados, golpes con maquinaria pesada, el derrumbe de una antena y una patología no traumática. A esto se suman una muerte en jornada en el sector servicios por patología no traumática, y dos fallecimientos por accidentes de tráfico en los trayectos de industria y servicios.

    Con el verano encima, CCOO de Madrid denuncia que hay un asesino silencioso en los puestos de trabajo que las empresas ignoran sistemáticamente: las altas temperaturas. Aunque los partes oficiales archiven muchas muertes como "patologías no traumáticas" —es decir, infartos o derrames— o accidentes por "distracciones", la realidad es que el calor extremo actúa como un disparador directo de estas tragedias.

    Trabajar bajo un sol abrasador o en espacios sin climatización provoca una fatiga física y mental extrema que destroza los reflejos de cualquier persona. El estrés térmico agrava dolencias previas y hace que un simple descuido, un mareo o una pérdida de atención terminen en caídas en altura, atrapamientos o golpes que eran totalmente evitables si se hubiera parado la actividad.

    Desde el sindicato recordamos de forma tajante que proteger a las plantillas frente a las olas de calor no es una opción voluntaria ni un gesto de buena voluntad de las empresas. Existe una obligación legal estricta de implantar protocolos ante fenómenos meteorológicos adversos, en cumplimiento de la normativa vigente sobre prevención de riesgos laborales bajo condiciones climáticas extremas.

    Las empresas están obligadas por ley a evaluar estos riesgos y a adoptar medidas preventivas específicas e inmediatas. Entre los puntos fundamentales recogidos en estos protocolos indispensables se encuentran:

    La reducción o modificación de la jornada laboral: Estableciendo turnos que eviten la exposición directa en las horas centrales del día y permitiendo la flexibilidad horaria o el adelanto de los turnos de trabajo.

    La prohibición expresa de realizar tareas específicas: Restringiendo de manera total los trabajos en solitario, las tareas de alta carga física y los trabajos en altura en las horas en las que la AEMET declare avisos de nivel naranja o rojo.

    La habilitación de zonas de descanso climatizadas o a la sombra: Asegurando que el personal disponga de espacios seguros donde refrescarse y recuperarse de la fatiga térmica, junto con el suministro continúo y gratuito de agua potable fría.

    Desde este sindicato nos negamos en redondo a asimilar estas tablas estadísticas como simples variables de la actividad económica. Detrás de cada cruz en las casillas del IRSST hay un drama humano desgarrador. Estamos hablando de personas que salieron por la mañana con planes de futuro, con ilusiones y proyectos comunes, y cuyas vidas fueron truncadas de golpe en un instante.

    Son ausencias eternas e injustificables; son madres, padres, hijos y parejas que no regresaron a sus casas y cuyas familias se ven forzadas a afrontar un duelo traumático que arrastrarán para siempre. No son fallos fortuitos, son el resultado de un modelo laboral que antepone el beneficio económico y las prisas en la producción a la integridad de los seres humanos.

    CCOO de Madrid exige a la patronal que deje de tratar la prevención de riesgos como un mero trámite de oficina. Con las olas de calor no se juega. Asimismo, instamos a las administraciones o autoridades competentes a reforzar de manera urgente los recursos necesarios, incluida la Inspección de Trabajo. Necesitamos visitas por sorpresa ya, paralizaciones inmediatas de las actividades que pongan en peligro a las plantillas y sanciones contundentes para los empresarios que jueguen con la vida de los trabajadores.

    No podemos tolerar ni una muerte más en el trabajo. Acudir al puesto laboral debe ser una garantía de vida, no un billete sin retorno.