Comisiones Obreras de Madrid | 25 julio 2024.

La Asamblea de Mujeres rompiendo brecha y las leyes del patriarcado

    La asamblea de mujeres celebrada en el auditorio Marcelino Camacho reunió a casi un millar de delegadas e históricas de CCOO, todas ellas rompiendo brecha. 

    06/03/2024.
    Asamble aMuejres 8M2024

    Asamble aMuejres 8M2024

    La asamblea de mujeres celebrada en el auditorio Marcelino Camacho reunió a casi un millar de delegadas e históricas de CCOO, todas ellas rompiendo brecha. El acto, desarrollado en un ambiente distendido, fue “in crecendo”, en perfecta conexión entre las ponentes y las mujeres allí presentes. Las risas, el buen ambiente y las reivindicaciones acompañaron en todo momento, y a lo largo de estas dos horas miramos atrás para recordar cómo era la España de las mujeres de los años 80 y comprender por qué y cómo hemos llegado hasta aquí. Es un acto de esperanza porque “realmente hemos avanzado mucho en poco tiempo y eso hace que nos sintamos orgullosas”, afirma la Secretaria General de CCOO de Madrid, Paloma López.

    La brecha laboral de las mujeres en un mundo de hombres, su papel en el movimiento vecinal, su organización en lo laboral, la defensa del aborto y el acceso de las mujeres en los cargos directivos fueron algunos de los temas que trataron las invitadas al acto: Carmen, Elena, Ramona, Marisa, Paloma y Lidia, nos aportaron su visión más particular a la lucha de las mujeres en la democracia, en la sociedad y nuestro sindicato.

    Lidia Fernández Montes, secretaria de las Mujeres de CCOO de Madrid inauguró la asamblea de delegadas sindicales que anualmente organiza CCOO para hablar, debatir y disfrutar sobre los problemas de las mujeres. Estuvieron mujeres del pasado, que “hacen que sigamos aquí, son mujeres de otras luchas de la sociedad que rompieron brechas y vienen a dejarnos su testimonio”.

    Para entender la situación actual de las mujeres “hay que conocer nuestro pasado y a nuestras predecesoras, las que hicieron posible que hoy las mujeres tengamos presencia, aunque no sea la que deseamos aún”.

    Paloma López Bermejo, secretaria general de CCOO de Madrid, nos contó lo que aporta la presencia de la mujer en un cargo de responsabilidad hasta ahora ocupado siempre por hombres, donde las mujeres “nos diferenciamos de los hombres por nuestro nivel de empatía y el mayor uso de la palabra”.

    Paloma destaca la utilización del lenguaje inclusivo y el reparto de cuotas como dos puntos esenciales en la evolución de las mujeres del sindicato. “Empezamos a hablar en género neutro, y en femenino sin que surgiera ningún problema de comprensión lingüística, pero esto que defendimos ya en el año 95, a día de hoy está amenazado en el mundo”.

    Para la secretaria general de CCOO de Madrid “no es importante que yo ocupe un puesto de dirección, sino que las mujeres puedan ocupar un puesto de secretaria general. La modernización de este sindicato se alcanzó cuando las mujeres nos lanzamos a él de forma masiva”. A día de hoy, en el mundo laboral hay más de medio millón de mujeres afiliadas a CCOO.

    Nombró a la Comunidad de Madrid quien recientemente criticó el informe elaborado por CCOO “Situación sociolaboral de las madrileñas 2024” donde se denuncia la hostilidad del gobierno Regional con las mujeres. Como toda respuesta, voces de la derecha política afirman que “la izquierda vive obsesionada con el Madrid de Ayuso”.

    Carmen González Fernández, ya jubilada, estuvo en los años 80 en la primera promoción de mujeres maquinistas de Renfe. Ella, en un mundo de hombres, se tuvo que enfrentar a la brecha de las mujeres en su puesto de trabajo. Carmen pudo ir ascendiendo y realizó su carrera profesional en un ámbito muy masculinizado. Afirma que dónde encontró más brecha “fue precisamente en los puestos más altos”. Llegó a ser gerente de producción, pero recuerda que con 23 años, cuando aprueba la oposición de Renfe quién llevaba la locomotora era un hombre, y de 500 plazas, sólo 12 fueron para mujeres, y de ellas, sólo una tenía hijos.

    Elena Sigüenza Carbonell, del Movimiento de Mujeres Vecinales, arrancó diciendo que el papel de las mujeres fue imprescindible para la democracia. Afirma que “fue un movimiento lento que partió de los barrios obreros. Se requería una alta participación vecinal para poder cambiar tantas cosas”. Recuerda un punto de inflexión que marcó un antes y un después y fue en el 92 cuando desde el Movimiento Mujeres Vecinales, pasaron a preocuparse no sólo del chabolismo, “sino a ocupar la agenda feminista y ponen las prioridades de las mujeres encima de la mesa, logrando un espacio propio”.

    Ramona Parra Martín, trabajadora del sector textil procedente de Lee, expuso cómo organizó a las mujeres en aquella España difícil. “Las chicas salían con 14 años de la escuela e iban directamente a los talleres del textil. Buscábamos un hueco a la salida del trabajo para poder hablar con ellas. Estuvo en varias empresas, de las que fue despedida sólo por hacer huelga, pero consiguió que en las mayoría de las empresas textiles estuvieran representada las Comisiones Obreras.

    Marisa Castro Fonseca, defensora del derecho al aborto, arrancó su intervención reclamando un fuerte aplauso para la Asamblea Nacional Francesa “que ha vestido de gala el feminismo europeo y nos abre el camino para que el derecho al aborto sea blindado en nuestra constitución”. Reivindicó el derecho al placer de las mujeres que “nos ha sido negado por el miedo y el temor al embarazo”. Recuerda a una mujer de la cuenca minera de Asturias que se practicó a si misma hasta 17 abortos con una guja de calceta. Marisa estuvo encarcelada por la legalización del derecho al aborto y nos contó la lucha por su legalización desde el Movimiento Democrático de Mujeres.

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