Comisiones Obreras de Madrid | 2 marzo 2026.

Manifiesto 8M 2026: El poder de las mujeres, poder que construye

    02/03/2026.
    Cartel 8M 2026

    Cartel 8M 2026

    La conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es la esencia misma de nuestra lucha sindical. Recordamos hoy, como cada año, a las 129 obreras textiles de la fábrica Cotton que en 1910 entregaron su vida defendiendo lo que hoy seguimos protegiendo: jornadas dignas, salarios justos y salud laboral. Su sacrificio no fue en vano, pero su memoria nos exige no dar ni un paso atrás.

    Han pasado ya más de 50 años de las I Jornadas de Liberación de la Mujer en nuestro país y, a pesar de los avances legislativos impulsados por el diálogo social —como la consolidación de la reforma laboral y las sucesivas subidas del SMI que han reducido la brecha en los salarios más bajos—, nos enfrentamos a una realidad regional hostil. En la Comunidad de Madrid, el modelo del Partido Popular sigue profundizando la desigualdad estructural, desmantelando lo público y cargando sobre las espaldas de las mujeres el sostenimiento de la vida

    Somos las mujeres quienes soportamos los contratos parciales, quienes sufrimos la mayor tasa de paro y quienes, al llegar a la jubilación, recibimos pensiones de miseria por una vida dedicada a los cuidados no remunerados. Especial atención merecen nuestras compañeras migrantes, doblemente golpeadas por la exclusión y la explotación en los márgenes de un mercado de trabajo que las invisibiliza.

    Las mujeres, en general y las madrileñas, en particular, en un contexto donde nuestras instituciones y las redes sociales niegan la violencia de género, cuestionan la credibilidad de las mujeres y difunden bulos sobre denuncias falsas, debemos seguir luchando por nuestros derechos, exigiendo que los gobiernos se comprometan con ellos

    Por eso, las Comisiones Obreras de Madrid, en este 8 de Marzo de 2026, reivindicamos para las madrileñas:

    -Incluir en la perspectiva feminista el diseño, implementación y diseño de la totalidad de las políticas públicas.

    -Una Ley de Igualdad, ya que somos la única comunidad de todo el estado que carece de ella. Así como, la puesta en marcha de una Estrategia de Igualdad entre Mujeres y Hombres, que ponga en la centralidad de las políticas dirigidas a las mujeres el empleo, acabando con la parcialidad no deseada y la temporalidad abusiva.

    -Que se apruebe una Estrategia Madrileña contra la Violencia de Género, en la que la prevención sea política prioritaria, y se dote de los recursos públicos necesarios para favorecer la recuperación y reparación de las mujeres. Que ponga en marcha los instrumentos normativos y las políticas necesarias para la abolición de la prostitución y la erradicación de cualquier forma de violencia, mercantilización y explotación sexual y reproductiva.

    -Que se cumpla con la legislación de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, y se garantice el derecho a la interrupción del embarazo en todos los centros públicos de la región. En 2024, solo se contabilizaron 78 IVEs en hospitales públicos frente a 21.013 en clínicas privadas.

    -Seguir avanzando en las empresas con planes de igualdad y medidas de transparencia retributiva que borren la desigualdad económica y laboral de nuestras vidas, así como la creación de un registro público y obligatorio de los protocolos de acoso sexual y por razón de sexo.

    *Políticas de conciliación y corresponsabilidad, que no nos carguen a nosotras con las tareas de cuidados no remunerados en los hogares y nos permitan acceder y mantenernos en condiciones de igualdad al mercado de trabajo, avanzando hacia la gestión social del cuidado..

    -Combatir la masculinización sectorial y ocupacional de las empresas y el mercado de trabajo, fomentando la participación de las mujeres en los ámbitos masculinizados y exigiendo una presencia y representación equilibrada de mujeres en los ámbitos de toma de decisión.

    -Laicismo en la enseñanza y coeducación, porque queremos una sociedad más justa, igualitaria e inclusiva que permita a las niñas ser, en el futuro, aquello que quieran ser, sin prejuicios, sin estereotipos, y que sea la herramienta de prevención de la discriminación y la violencia contra las mujeres.

    -Fiscalidad progresiva y servicios públicos de calidad que acaben con la feminización de la pobreza en nuestra región y establezcan un verdadero sistema de cuidados.

    -Financiación pública, suficiente y ejecutada que garantice el desarrollo de las políticas de igualdad y lucha contra la violencia en todas sus dimensiones.

    Como advertía Simone de Beauvoir, “los derechos de las mujeres nunca pueden darse por sentados “bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujers vuelvan a ser cuestionados”. Ante el auge de políticas reaccionarias y la parálisis institucional en Madrid, nuestra respuesta es más sindicato, más unidad y más feminismo.