Comisiones Obreras de Madrid | 7 enero 2026.

Investigación y crisis. El tren que podemos perder

    En el marco de la Escuela de Verano de CCOO de Madrid, hemos tenido ocasión de escuchar a Emilio Criado, investigador del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y Salce Elvira (Secretaria de I+D+i de la Confederación Sindical de CCOO) sobre el Papel de la Ciencia en la creación de empleo y nuevo modelo productivo. Una valoración sobre las políticas de I+D+i en España.

    25/06/2010.

    En el marco de la Escuela de Verano de CCOO de Madrid, hemos tenido ocasión de escuchar a Emilio Criado, investigador del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y Salce Elvira (Secretaria de I+D+i de la Confederación Sindical de CCOO) sobre el Papel de la Ciencia en la creación de empleo y nuevo modelo productivo. Una valoración sobre las políticas de I+D+i en España.

    Una reflexión importante sobre las insuficiencias españolas en esta materia. Los retos que tenemos por delante. El papel de la Ley de Ciencia, o la Ley de Economía sostenible. Y todo ello en el marco de una crisis económica que alienta recortes en las inversiones públicas, en el gasto público.

    Vivimos una crisis que ha producido más de 4,5 millones de parados (medio millón en Madrid). Los ajustes del Gobierno inciden en el gasto público, recortes salariales y reformas laborales, que recortan derechos y precarizan el empleo.

    Los sindicatos estamos convencidos de que las soluciones son otras. Por eso hemos participado en la negociación de una Ley de Ciencia y Tecnología e Innovación y una Ley de Economía sostenible que acometan retos reales de nuestra economía. El resultado de la negociación ha sido positivo en algunos aspectos e insuficiente en otros.

    En España gastamos el 1,35 por ciento del Producto Interior Bruto en I+D+i mientras que la media europea se encuentra en el 1,9 por ciento. Tenemos un 29 por ciento en titulados superiores entre los 25 y 64 años, aunque también un 27 por ciento de población con titulación inferior a la secundaria en el mismo tramo de edad.

    Tenemos menos industria de alta y media tecnología que en Europa. De hecho, menos de 9.000 empresas realizan I+D de forma continua y sólo 42.000 realizan un esfuerzo programado de innovación. Hay que tener en cuenta que en España hay millones de empresas. De hecho España figura entre los países de intensidad media-baja en innovación, muy lejos de la Unión Europea.

    En España, la aportación de las empresas en investigación es muy baja. Nos encontramos muy lejos de los países líderes europeos en índices de innovación.

    Esta es la realidad. Este es el lastre de nuestra economía. Un retraso alarmante en gasto en I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación), con respecto a Europa. Las empresas gastan muy poco en I+D+i. Las Pymes que investigan son mínimas. Aumentar la productividad depende de la investigación y la innovación, no de los salarios o el mercado laboral. La competitividad depende de estos elementos innovadores. Las Técnicas de Información y Comunicación, (TIC) son imprescindibles. Comprometer a gobiernos, empresas y trabajadores son imprescindibles para dar este paso hacia el futuro. La realidad autonómica no puede ser un lastre. Es preciso fomentar la cooperación institucional para crear un tejido productivo de calidad.

    Hay que fomentar la movilidad de los investigadores. Establecer contratos de investigación. Hay que impulsar la presencia de mujeres en las tarEas de investigación. Hay que marcar la diferencia, esfuerzo y cooperación entre lo público y privado. Hay que evaluar de forma continua los avances o retrocesos.

    Sin embargo, hay que huir de problemas como la indefinición de la carrera profesional de los investigadores. Hay que evitar la alta precariedad laboral. No puede haber organismos dispersos y descoordinados. No podemos establecer criterios de mayor precariedad de los investigadores en el sector privado, con respecto al resto de personal.

    La I+D+i es esencial para preparar un nuevo modelo económico, un tejido empresarial más competitivo, la creación de empleo de calidad. Eso exige pensar en empleo cualificado, estable, formado continuamente, incorporando la investigación a las estrategias empresariales, fomentando la cooperación.

    Europa tiene un reto en este campo y España aún mayor. Brasil, China, India, realizan un esfuerzo mayor que nosotros, mientras Estados Unidos o Japón siempre han estado por encima de Europa. El esfuerzo es ingente, necesario y debe realizarse pese a la crisis. Sin embargo el esfuerzo presupuestario disminuye también en este campo.

    CCOO vamos a dar esta batalla, en la negociación colectiva, empresa por empresa, adaptando el empleo a las nuevas necesidades de situar a nuestras empresas en la lógica de la innovación y la investigación, porque estamos convencidos de que en estos elementos nos estamos jugando el futuro económico de España, el futuro de nuestro empleo, en su cantidad y calidad y el futuro de una sociedad más justa, libre y democrática.

    No acometer este reto con firmeza, compromiso, responsabilidad, puede suponer perder el último tren de nuestro futuro. Aceptar convertirnos en una economía dependiente, en el pelotón de cola de Europa. Instalarnos en la precariedad económica, laboral y social.